"COMO BARRO EN MANOS DEL ALFARERO..." ( Jr,18,4)
Eso es lo que pretenden los Ejercicios: hacernos disponibles a Dios para que haga de nosotros "un vaso nuevo". Buscar la voluntad de Dios, apasionadamente y hacerla con pasión... En eso consiste la felicidad verdadera por ser nuestra plena realización el vivir agradecidos el plan que Dios tiene sobre cada uno de nosotros.